Apuestas sin dinero: lo que de verdad cuestan los bonos en las casas reguladas
Datos vigentes a 27 de octubre de 2026, cotejados con el Registro General de la DGOJ y con los términos y condiciones de cada operador.

Ranking y comparativa de casas con bono de bienvenida
¿Qué operador con licencia DGOJ ofrece hoy una promoción deportiva al nuevo cliente y qué exige a cambio? En España, la respuesta depende de la sentencia del Tribunal Supremo 527/2024, de 2 de abril, que dejó sin efecto los apartados 1 y 3 del artículo 13 del Real Decreto 958/2020. La prohibición general de promociones a nuevos usuarios ya no existe; lo que sigue vigente son las condiciones de transparencia, plazo y colectivo protegido que ese mismo artículo 13 todavía recoge. Dicho de otro modo: el «bono de bienvenida» ha vuelto a la mesa, pero con letras pequeñas obligatorias.
La selección que sigue reúne operadores que figuran en el registro de la DGOJ con licencia general «Apuestas» y licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida». Cada uno opera en dominio .es, que la propia DGOJ utiliza como señal de autorización. La comparativa incluye cuatro datos: la marca, el tipo de licencia, el titular y la fórmula que cada operador publica en sus términos.
| Marca | Licencia DGOJ y titular | Lo que dicen sus términos |
|---|---|---|
| Casino Gran Madrid | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ESGAMING, SAU | Bono declarado para casino; la oferta deportiva remite a términos propios del operador |
| DAZN Bet | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular DZBT Deportes, S.A. | Freebet equivalente a la primera apuesta, hasta 200 €, caduca a 7 días, depósito mínimo 5 €, cuota mínima 1,50 |
| Casumo | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular CASUMO SPAIN, PLC | Licencia DGOJ declarada en su app; las condiciones del rollover deben consultarse en los términos del operador |
| Versus | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERSUS ONLINE, SA | App restringida a mayores de 18 años |
| William Hill | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular WHG Ceuta, S.A. | Reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta pierde; Crear#MiApuesta EXTRA con boosts de hasta el 50 % |
| Sportium | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular SPORTIUM APUESTAS DIGITAL, SA | Bono de hasta 200 € duplicando el primer depósito; freebets caducan a 7 días y no son retirables como saldo |
| Jokerbet | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERAMATIC ONLINE, SA | Bono del 200 % extra sobre saldo; freebet de 30 € sin depósito al registrarse |
| Admiral | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular BEATYA ONLINE, S.A. | 100 % del primer depósito hasta 150 € más freebet de 10 €; freebet con cuota mínima 1,20 y solo ganancia neta |
| ZEbet | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA | 100 % del siguiente depósito hasta 100 €, requiere cuenta con más de 30 días y verificación documental |
| Paf | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular PAF GAMES, SA | Elección entre 20 € en freebets o bono de depósito del 100 % como bienvenida |
La fila no termina donde termina la columna: cada bloque de operador, más abajo, desarrolla qué esconde esa cifra y por qué un 100 % hasta 200 € puede costar más que un reembolso modesto. Lo que conviene retener ahora es que el bono «gratis» nunca es gratis del todo: o se devuelve en forma de freebet (y la freebet, como se explica después, no devuelve su propio importe), o se somete a un rollover que multiplica lo apostado antes de poder retirar.
Fundamentos: qué cuenta como apuesta «sin dinero» y qué no
Una apuesta «sin dinero» en el mercado español regulado es, en realidad, una apuesta cuya participación la financia el operador: una freebet, un bono de bienvenida que se acredita como saldo promocional, un reembolso si el primer pronóstico pierde o un odds boost que mejora la cuota de un mercado. La categoría no incluye las promociones de casino (salvo cuando el operador las reparte a partes iguales con deportes, como hace Codere), ni los sorteos, ni los clubes de fidelidad donde se canjean puntos por freebets.

El primer error de cálculo consiste en leer el porcentaje de la promoción como rendimiento. Un «100 % hasta 200 €» no es una devolución del depósito: es un saldo extra, condicionado, que solo se convierte en retirable cuando se cumple un volumen de apuestas (el rollover) a una cuota mínima, dentro de un plazo. Quien se queda solo con la cifra del bono entra al mercado con una expectativa inflada, y quien se queda solo con la cifra del rollover termina por no empezar.
Tres tipos principales dominan el catálogo. El primero es el bono de depósito: el operador añade un porcentaje sobre lo ingresado, lo asigna a un saldo promocional y exige jugarlo. El segundo es la freebet: un importe fijo que se entrega al cliente para una apuesta concreta, normalmente caduca a 7 días y, cuando gana, devuelve solo la ganancia neta (el stake de la apuesta gratis no se devuelve junto con el beneficio). El tercero es el reembolso: si el primer pronóstico pierde, el operador devuelve una parte como freebet; nunca en metálico, salvo que el propio operador lo diga así.
La mecánica tiene una segunda capa que rara vez se menciona en el titular: la cuota mínima. Apostar el rollover a cuotas muy bajas (1,05, 1,10) acelera el contador pero vacía la promoción de valor, porque la cuota determina cuánto paga el mercado. El saldo promocional se convierte en retirable solo cuando el resultado neto de las apuestas cubiertas supera el importe del bono: si se apuesta a cuota 1,20 y se pierde, ese tramo no se descuenta del rollover y, además, se pierde el dinero real con el que se hizo la apuesta. Por eso el plan óptimo del rollover no es apostar mucho y deprisa, sino apostar lo justo a cuotas que ofrezcan una expectativa razonable, normalmente a partir de 1,50.
La frontera entre lo que un operador «regala» y lo que el apostante paga de su bolsillo es siempre el margen del mercado. La casa de apuestas gana en cada cuota una fracción del total apostado: si el Real Madrid paga 1,85 y el empate 3,60 y la derrota del visitante 4,50, el porcentaje que se queda la casa se calcula como 1 menos el inverso de la suma de los inversos de esas cuotas. En mercados típicos de fútbol 1X2 ese margen ronda el 5 al 8 %; en combinadas, al multiplicarse las cuotas, el margen se multiplica con ellas, y por eso una combinada de seis selecciones paga bien, pero devuelve poco en términos esperados. Esa fracción es el coste silencioso de la promoción, y ningún rollover la elimina.
Normativa: qué cambia tras la sentencia del Tribunal Supremo
El marco que regula estos productos en España es la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, junto con el Real Decreto 958/2020 de comunicaciones comerciales y el Real Decreto 176/2023 de juego seguro. La DGOJ, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, mantiene el registro público de operadores autorizados en ordenacionjuego.es, donde cualquier persona puede comprobar si una marca figura con su dominio .es y con qué tipo de licencia.

La clave para entender el momento actual es la sentencia 527/2024 del Tribunal Supremo, de 2 de abril. Anuló los apartados 1 y 3 del artículo 13 del Real Decreto 958/2020 (los que vetaban las promociones a nuevos clientes) y también el artículo 15 (sobre personajes públicos) y los artículos 23.1, 25.3 y 26.2-26.3. El resultado práctico: ya no existe una prohibición general del bono de bienvenida. Sí siguen vigentes las demás condiciones del artículo 13, que son las que un operador con licencia debe respetar.
Entre esas condiciones, varias afectan directamente al bolsillo del apostante. No puede haber promociones para personas inscritas en el RGIAJ, autoprohibidas o señaladas como jugadoras de riesgo. No puede sugerirse que una oferta es gratuita cuando no lo es. Los términos (depósito mínimo, rollover, plazos, tipo de dinero) deben estar publicados y disponibles antes del registro y durante el uso de la cuenta. Las promociones de fidelidad no pueden alterar el retorno del juego ni bloquear la retirada del saldo real. Y existe un plazo de 30 días sin promociones personalizadas después de que el jugador suba su límite de depósito.
Una segunda pieza normativa afecta a los topes de ingreso. El Real Decreto 1614/2011 fija los límites conjuntos por operador en 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes (Sportium publica exactamente esos topes). El jugador puede bajar su límite en cualquier momento y el operador lo aplica al instante; para subirlo o eliminarlo, debe superar las pruebas de juego seguro de la DGOJ y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses previos, y el nuevo límite entra en vigor en un máximo de tres días, sin posibilidad de pedir otro aumento en los tres meses siguientes. El Real Decreto 520/2026 introduce además límites cruzados entre operadores (700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas) con un sistema en tiempo real de la DGOJ, previsto para entrar en vigor alrededor del 25 de marzo de 2027: hasta entonces, los topes siguen siendo los del decreto de 2011.
Sobre la fiscalidad, el impuesto que paga el operador es el impuesto sobre actividades de juego (art. 48.7 de la Ley 13/2011): un 20 % de los ingresos netos (apuestas menos premios) para apuestas de contrapartida, cruce o intercambio, un 22 % de los ingresos brutos para las apuestas deportivas del Estado (la Quiniela y similares), y un 10 % para operadores realmente radicados en Ceuta o Melilla. Varios grupos internacionales canalizan su licencia española por entidades con domicilio en Ceuta precisamente por ese tipo reducido; WHG Ceuta, S.A., titular de William Hill, es uno de esos casos. En el lado del jugador, las ganancias son ganancias patrimoniales en la base general del IRPF (Ley 35/2006, art. 11.5), las pérdidas solo compensan hasta el importe de las ganancias del mismo año y no se arrastran a ejercicios siguientes, y la exención de premios de hasta 40.000 € afecta a loterías estatales y benéficas, no a las casas de apuestas privadas; el tratamiento exacto depende de las circunstancias personales del contribuyente y conviene consultarlo con un asesor fiscal.
Sobre el juego sin licencia, la Ley 13/2011, en su artículo 9.2, declara prohibida cualquier actividad que requiera título habilitante y se ejerza sin él. Las infracciones muy graves (arts. 39 y 42) pueden acarrear multa de uno a cincuenta millones de euros, pérdida de la licencia, inhabilitación de hasta cuatro años y cierre del servicio. En la práctica, el Ministerio de Consumo, en comunicado de 18 de noviembre de 2024, anunció sanciones de cinco millones de euros y dos años de inhabilitación a trece operadores extranjeros no autorizados, con bloqueo de sitios y de flujos de pago. Al jugador no se le sanciona, pero sí queda fuera del paraguas de la DGOJ: una cuenta bloqueada o una retirada denegada en un operador offshore no tiene recurso ante el regulador español, solo ante el regulador del país de origen o ante los tribunales.
Salvaguardas: juego seguro y autoprotección
Cada operador con licencia DGOJ debe ofrecer, dentro de las 24 horas siguientes al registro, información sobre el juego, sus riesgos y la política de juego seguro de la casa. La autoprohibición funciona en dos niveles: el nacional, mediante el RGIAJ (Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego), gestionado por la DGOJ, y el propio de cada operador, que añade plazos y procedimientos internos. Una inscripción en el registro nacional impide abrir cuenta, depositar o apostar en cualquier operador con licencia; la cancelación voluntaria exige al menos seis meses de antigüedad. El operador debe verificar además que el solicitante no está siendo suplantado y suspender cuentas coincidentes.
El indicador que activa la consideración de jugador intensivo es objetivo: pérdidas netas semanales de 600 € durante tres semanas consecutivas (200 € para jóvenes de 25 años o menos). A partir de ahí, el jugador catalogado no recibe promociones, no tiene servicio de cliente preferente ni recibe comunicaciones comerciales, y solo puede pagar con medios nominales (no con tarjeta de crédito). Esta es la parte del decreto que muchos operadores explican con menor detalle y que el apostante debe conocer antes de aceptar una promoción: si ya está en zona de riesgo, la oferta no le llegará.
Las vías de ayuda externas están consolidadas. FEJAR (Federación Española de Jugadores de Rehabilitación) y el teléfono 900 200 225 aparecen como recurso en las fichas de varias apps, desde Casumo hasta Betfair, y el propio registro RGIAJ se tramita en ordenacionjuego.es. Para quien comparte el problema con un familiar, Marca Apuestas enlaza directamente desde su web al registro nacional y a una página propia de autoexclusión; es un patrón extendido entre los operadores con juego presencial de soporte, como Casino Gran Madrid, que combina casino y apuestas bajo la misma licencia.
El consejo operativo, libre de paternalismos: antes de activar una promoción, conviene leer tres documentos del operador, en este orden: los términos específicos de la oferta (cuota mínima, rollover, plazo, mercados excluidos), la política de juego seguro (límites de depósito y de sesión, autoexclusión, pruebas de comportamiento de riesgo) y, si se va a mover dinero, los medios de pago admitidos y excluidos. Tres minutos de lectura ahorran tres semanas de requisitos mal cumplidos.
Incentivos: cómo se estructura un bono de bienvenida
El bono de bienvenida deportivo se presenta de cuatro formas, y cada una tiene un coste distinto para el apostante. El primero es el «100 % hasta X €»: el operador duplica el primer depósito hasta un tope, lo ingresa como saldo promocional y exige un rollover. Sportium, con hasta 200 €, ZEbet con 100 € o Retabet con 200 € aplican esta fórmula, con condiciones diferentes en cada caso. El segundo es la freebet sin depósito: Jokerbet acredita 30 € solo por verificar la cuenta; el valor real depende de cómo se use y de si la freebet devuelve stake o solo ganancia neta.
El tercero es el reembolso de la primera apuesta: William Hill devuelve hasta 150 € como freebet si el primer pronóstico pierde; 888sport hace lo propio hasta esa cifra, repartido en dos freebets de 5 € al registrarse y devolviendo hasta 100 € si falla la primera apuesta con dinero real; Winamax devuelve el 150 % de las pérdidas en freebets, hasta un máximo de 150 €, contando solo apuestas hasta el importe del depósito y con un máximo de 100 € por apuesta. El cuarto es el paquete por tramos: Codere reparte el 100 % del primer depósito a partes iguales entre deportes y casino (hasta 200 € en total), LeoVegas deja elegir al cliente entre casino, casino en vivo y apuestas deportivas (hasta 200 €), y Paf ofrece elegir entre 20 € en freebets o un 100 % del depósito como bono.
El resto del catálogo gira en torno a tres ejes. El odds boost, que Codere llama «Superaumento» y bet365 publica bajo el mismo nombre, mejora la cuota de un mercado seleccionado a cambio de un stake máximo limitado. El Profit Boost de Admiral y el Odds Boost del mismo operador son variantes del mismo mecanismo, con porcentajes distintos de mejora sobre la ganancia y no sobre el stake. La combinada asegurada (en distintos operadores) devuelve el stake como freebet si una de las selecciones falla, pero no si fallan dos o más; es un producto distinto a la freebet convencional porque su activación depende de una condición negativa (que falle exactamente una selección).
Una categoría adicional, a medio camino entre el bono y la promoción recurrente, es el club de fidelidad. El Club Betfair pide 30 € apostados de lunes a domingo para elegir una recompensa semanal (freebets o mejoras de cuotas), con cuenta verificada y más de 30 días de antigüedad. Marca Apuestas concentra sus promociones en códigos para clientes activos, con freebets, devoluciones parciales y porcentajes sobre lo apostado. El club no es un bono al uso, pero comparte su lógica: a más juego, más saldo promocional, y a más saldo promocional, más rollover por cumplir.
El cálculo: qué vale de verdad una freebet
La pregunta que cualquier lector debería hacerse ante una freebet es: si la apuesto a una cuota razonable, ¿cuánto me llevo de promedio? La respuesta se calcula con una fórmula sencilla. Para una freebet que no devuelve su propio importe al ganar (la práctica habitual en el mercado español regulado), el valor esperado es el importe de la freebet multiplicado por (cuota menos uno) y dividido por la cuota, corregido por el margen del mercado.
Tomemos un ejemplo con una freebet de 10 €, apostada a cuota 1,90 en un mercado a dos resultados con esa misma cuota en cada lado (1,90 / 1,90). El inverso de 1,90 es aproximadamente 0,5263; la suma de los inversos de ambos lados es 1,0526; el pay-out del mercado es 1 partido por esa suma, es decir, alrededor del 95,05 %; el margen de la casa es, por tanto, aproximadamente un 4,95 %. La cuota menos uno es 0,90; dividido por la cuota 1,90 da 0,4737. Multiplicado por el pay-out 0,9505 se llega a un valor esperado de la freebet de unos 4,50 €. Repetido el cálculo sin redondeos intermedios, la cifra ronda los 4,50 € por cada 10 € de freebet, es decir, alrededor del 45 % de su valor facial.
Esto se traduce en una banda: una freebet estándar, apostada en un mercado de cuota media con margen ajustado, vale entre un 40 % y un 50 % de su importe nominal. Esa horquilla es la referencia. Una freebet de 100 € que parece un regalo de cien euros vale, en términos esperados, entre 40 y 50 €. Una de 10 €, entre 4 y 5 €. La cifra exacta depende del mercado concreto (más alta en mercados de tres o más resultados con margen bajo, más baja en combinadas o en mercados de un solo resultado), pero el orden de magnitud es estable. Por eso el operador la ofrece: porque incluso devolviendo solo la ganancia neta, la freebet sigue siendo un regalo, pero un regalo tasado, no un cheque en blanco.
La otra cara de la misma moneda es el rollover del bono de depósito. Si el operador acredita un 100 % hasta 200 € con un rollover, por ejemplo, de 8 veces el bono, el jugador tiene que apostar 1.600 € en mercados que cumplan la cuota mínima antes de poder retirar el saldo promocional. Si esos 1.600 € se juegan a un mercado con un margen del 5 %, el coste esperado de cumplir el requisito es de 80 € en valor de mercado, es decir, alrededor del 40 % del importe máximo del bono. Cuanto más alto sea el rollover y más baja la cuota mínima permitida, más se acerca el valor real del bono a cero.
Plazos, mercados excluidos y cláusulas que mordisquean
Tres cláusulas aparecen en casi todas las promociones y rara vez se subrayan. La primera es el plazo: las freebets de Sportium caducan a 7 días desde su abono, las de Bet777 igual salvo indicación contraria, las de DAZN Bet también a 7 días. Quien no las use en una semana las pierde, junto con lo que habría ganado. La segunda es la exclusión de mercados: los sistemas, las combinadas largas y ciertos mercados en directo suelen quedar fuera del rollover, porque tienen márgenes más altos y restarían valor al bono. La tercera es la retirada simultánea: durante el periodo promocional, las retiradas de saldo real pueden quedar limitadas o requerir la cancelación previa del bono.
Otra cláusula habitual es la apuesta máxima durante el rollover. Muchos operadores imponen un stake tope por apuesta mientras el bono está activo (por ejemplo, 5 € por selección), para evitar que el jugador cumpla el rollover con una sola apuesta a cuota alta. Esto encaja con la lógica del operador: el rollover no es una invitación a jugarse el bonus de una vez, sino un proceso controlado de varias apuestas. El apostante que lo ignora suele encontrarse con el bono anulado por «uso irregular» y con el saldo promocional retirado. La lectura detallada de los términos no es opcional: es la única manera de distinguir una promoción razonable de una promoción diseñada para no devolverse.
Operadores: lo que ofrecen y lo que cuesta
Casino Gran Madrid
Casino Gran Madrid es un operador histórico del juego presencial que extiende su licencia al canal online bajo ESGAMING, SAU. Su app declara licencia DGOJ (Ley 13/2011), limita el acceso a mayores de 18 años y remite a FEJAR y al RGIAJ para problemas de adicción. Su oferta deportiva queda definida por los términos del operador y se vincula a una cuenta con las mismas medidas de juego seguro que el casino. Lo que se lleva: una plataforma respaldada por un grupo con experiencia en juego físico, con verificación documental y con todos los resortes de la DGOJ en materia de autoprohibición y límites. Lo que se paga: la oferta deportiva es secundaria respecto al casino, y los términos específicos del bono están menos divulgados que en operadores netamente deportivos. Apto para el apostante que prefiere un grupo con juego presencial detrás, menos para quien busca el bono más agresivo del momento.
DAZN Bet
DAZN Bet, operado por DZBT Deportes, S.A., plantea la oferta de bienvenida más legible del catálogo: depósito mínimo 5 €, primera apuesta de 5 € a cuota mínima 1,50 y freebet equivalente, con tope de 200 € y caducidad de 7 días. La freebet no es retirable; las ganancias que genere sí. La combinación de umbral de entrada bajo y requisito de cuota modesto (1,50) hace que el bono sea accesible para el apostante de presupuesto pequeño, aunque también lo hace fácilmente «cumplible» sin asumir riesgo real. El valor esperado de la freebet, en una cuota media y un mercado de margen estándar, ronda el 45 % de su importe, como en el resto de operadores con la misma mecánica. Lo que se lleva: una de las puertas de entrada más baratas al bono deportivo regulado. Lo que se paga: el tope de 200 € es generoso en comparación con la mayoría, pero el plazo de 7 días obliga a usar la freebet rápido, y la restricción a ganancias (sin devolución del stake) marca el techo del valor. Recomendable para quien estrena cuenta y quiere medir el coste real del producto antes de pasar a promociones mayores.
Casumo
Casumo, bajo CASUMO SPAIN, PLC, declara licencia DGOJ en la ficha de su app y remite a FEJAR y al 900 200 225 para ayuda. La oferta deportiva detallada queda pendiente de los términos que el operador publica en su web. La app mantiene la calificación 18+ y los controles estándar de autoprohibición y juego seguro. Lo que se lleva: una marca de origen nórdico con presencia consolidada en mercados regulados, y la garantía de que opera bajo la LRJ y los decretos complementarios. Lo que se paga: la opacidad relativa del bono deportivo concreto obliga a revisar la página de términos antes de activar la promoción. Para el apostante con experiencia previa en la marca que quiera comprobar qué condiciones ha publicado Casumo este mes, es un punto de partida fiable; para quien llegue de cero, la documentación tarda más en aparecer que en operadores más explícitos.
Versus
Versus, con VERSUS ONLINE, SA como titular, opera en España con licencia singular de apuestas deportivas de contrapartida. Su app exige mayoría de edad para el registro y aplica los controles de verificación y juego seguro habituales. Las condiciones de la promoción deportiva específica deben consultarse en la página de términos del operador. Lo que se lleva: un operador centrado en el producto deportivo, con la estructura clásica de licencia general más singular. Lo que se paga: la falta de detalle publicado sobre el bono exige al usuario verificar por sí mismo qué promoción está vigente, en qué condiciones y con qué rollover. Para el apostante que ya conoce Versus y acepta la búsqueda activa de condiciones, encaja sin sorpresas; para quien prefiere leerlo todo antes de registrarse, la información tarda más en estar a la vista que en operadores con oferta más publicitada.
William Hill
William Hill, con WHG Ceuta, S.A. como titular, propone un reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta pierde, fórmula de tipo «seguro de primera apuesta» que reduce el riesgo de debut. A esa pieza suma Crear#MiApuesta, el bet builder de la casa, y Crear#MiApuesta EXTRA, con boosts de hasta el 50 % sobre la cuota de las selecciones combinadas por el usuario, incluso en directo. El operador forma parte de un grupo internacional con amplia trayectoria en mercados regulados y canaliza la licencia española por una entidad radicada en Ceuta, beneficiándose del tipo reducido del 10 % en el impuesto sobre actividades de juego. Lo que se lleva: una marca conocida con un mecanismo de reembolso que limita la pérdida del debutante, más una herramienta de combinadas propia con boosts que añaden valor a selecciones de varios partidos. Lo que se paga: el reembolso es en freebet, no en metálico, y por tanto devuelve solo la ganancia neta si la nueva apuesta gana; el plazo y la cuota mínima de la freebet de reembolso están en los términos de la promoción. Para el apostante que prefiere asegurar el primer paso y luego explorar combinadas a medida, es probablemente la oferta más completa del grupo; para quien quiera liquidez inmediata, el reembolso en freebet nunca es tan rápido como un ingreso en cuenta.
Sportium
Sportium, con SPORTIUM APUESTAS DIGITAL, SA como titular, anuncia un bono de bienvenida de hasta 200 €, duplicando el primer depósito, con la posibilidad de repetirlo con un segundo ingreso. Las freebets que se deriven caducan a 7 días desde su abono, sirven solo para apuestas deportivas y no son retirables como saldo: si se gana una freebet de 10 € a cuota 2,0, se devuelven 10 € en efectivo, sin contar el valor de la freebet. Los límites de depósito de la casa son los del Real Decreto 1614/2011: 600 € diarios, 1.500 € semanales y 3.000 € mensuales, con la posibilidad de bajarlos al instante y de subirlos solo tras superar las pruebas de juego seguro y tres meses sin indicadores de riesgo. Lo que se lleva: un operador con un techo de bono alto y la posibilidad de duplicar el depósito una segunda vez. Lo que se paga: el rollover asociado al bono encarece el valor real de la promoción, y el plazo de 7 días de las freebets exige planificación inmediata. La clave está en leer el rollover específico y la cuota mínima antes de activar la oferta, porque es ahí donde se decide si los 200 € son realmente 200 € o una fracción de esa cifra. Para el apostante que dispone de un bankroll suficiente para cubrir el rollover, el paquete es uno de los más generosos del mercado; para el apostante de presupuesto ajustado, la velocidad de cumplimiento puede jugar en contra.
Jokerbet
Jokerbet, operado por VERAMATIC ONLINE, SA, anuncia un bono de bienvenida deportivo del 200 % extra sobre el saldo, sin cifra pública de rollover en la información promocional, y un freebet de 30 € sin depósito por registrarse. La oferta sin depósito es la pieza más publicitada: 30 € acreditados solo por verificar la cuenta, sin ingreso previo. Lo que se lleva: la posibilidad de probar la casa con saldo promocional antes de tocar el bankroll propio, y un porcentaje sobre el depósito que, si se cumple, queda entre los más altos del mercado regulado. Lo que se paga: el rollover no publicado obliga a leer la letra pequeña antes de activar el bono, y el 200 % sobre el saldo puede esconder un requisito de apuesta proporcionalmente alto. Para el apostante curioso que quiera explorar la casa con saldo regalado, la freebet de 30 € es una buena tarjeta de visita; para quien busque un paquete predecible y bien documentado, otros operadores del listado presentan los términos de forma más transparente.
Admiral
Admiral, con BEATYA ONLINE, S.A. como titular, plantea una estructura mixta: un 100 % del primer depósito hasta 150 €, con un mínimo de 10 €, más una freebet de 10 € válida para cualquier evento deportivo. La freebet suele tener cuota mínima de 1,20 y solo se cobra la ganancia neta. La casa oferta además Profit Boost (incremento porcentual sobre la ganancia) y Odds Boost (mejora de la cuota en mercados seleccionados), herramientas distintas con la misma intención comercial. Lo que se lleva: una estructura de bienvenida con dos piezas (bono de depósito más freebet universal) y un conjunto de boosts que se aplican a apuestas posteriores, ampliando el catálogo de promociones recurrentes. Lo que se paga: la freebet de 10 € con cuota mínima 1,20 tiene un valor esperado modesto por el techo de la cuota (a cuotas bajas el valor esperado de la freebet cae), y el rollover del 100 % del depósito exige un volumen de apuestas significativo. Para el apostante que se queda en la casa tras el debut y aprovecha los boosts recurrentes, el paquete se rentabiliza mejor; para quien busca un único ingreso limpio al final del rollover, la oferta tiene más fricción que otras del grupo.
ZEbet
ZEbet, con ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA como titular, plantea un 100 % del siguiente depósito hasta 100 € adicionales, con dos requisitos inhabituales: la cuenta debe llevar abierta al menos 30 días y el usuario debe haber pasado la verificación documental. La condición de antigüedad y verificación convierte la oferta en un producto de segunda lectura: no es el bono del primer día, sino el bono del primer ingreso una vez consolidado el registro. Lo que se lleva: 100 € extra sobre un depósito realizado con la casa ya conocida, en condiciones que el operador puede gestionar mejor que las de un debutante absoluto. Lo que se paga: el apostante debe esperar un mes desde la apertura y superar la verificación antes de poder activar el bono, lo que retrasa la promoción y exige disciplina de uso. Para el usuario fiel que ya tenía cuenta en ZEbet y decide ingresar por primera vez, es una recompensa razonable; para el recién llegado que busca impacto inmediato, hay ofertas más directas en el propio grupo.
Paf
Paf, operado por PAF GAMES, SA, deja al nuevo cliente elegir entre dos caminos: 20 € en freebets o un bono de depósito del 100 % como bienvenida. La estructura bifurcada es inhabitual y obliga a decidir desde el primer momento: freebet, con valor esperado acotado a una cuota razonable; o bono, con rollover por cumplir. Lo que se lleva: una flexibilidad inicial que permite adaptar la promoción al perfil del apostante (freebet para quien no quiere comprometer saldo real a un rollover; bono para quien acepta el requisito a cambio de un porcentaje sobre el ingreso). Lo que se paga: ninguna de las dos opciones destaca por encima de las del resto del grupo; el valor real depende de cómo se use. Para el apostante indeciso que quiera comparar las dos vías en la misma casa, la oferta tiene una lógica clara; para quien busca la mejor cifra absoluta, hay operadores con topes más altos.
Criterios para elegir una casa de apuestas sin dinero
Cuatro preguntas separan una buena oferta de una oferta que solo lo parece. La primera es cuánto cuesta realmente el rollover, en términos de margen del mercado y volumen de apuestas: un 100 % hasta 200 € con rollover de 8 veces el bono exige 1.600 € apostados, y a un margen del 5 % eso son 80 € de coste esperado, alrededor del 40 % del valor facial. La segunda es cuánto dura la freebet: 7 días es el estándar del mercado, y quien no la use en ese plazo la pierde; una freebet de 200 € olvidada es un regalo de 90 € que se desvanece. La tercera es a qué cuota mínima se puede jugar el rollover: una cuota de 1,80 obliga a mercados con cierto valor, lo que reduce el riesgo de tirar el saldo promocional a mercados con margen alto. La cuarta es si la promoción permite retirar saldo real mientras está activa o si exige cancelar el bono antes.
Un quinto criterio, a menudo ignorado, es la trazabilidad de la licencia. El registro de la DGOJ permite comprobar el estado de la licencia general y la singular de cada operador, y los nombres de los titulares rara vez coinciden con los de la marca: Hillside New Media Malta está detrás de bet365, Artxibet 2022 de kirolbet, DZBT Deportes de DAZN Bet. Que el dominio sea .es y figure en el registro no es un detalle administrativo: es el único indicador estable de que la oferta está sometida a la LRJ, a los Reales Decretos complementarios y a la supervisión del regulador español.
El sexto y último criterio es la consistencia. Un operador que mantiene los mismos términos durante meses y los publica sin tener que reclamarlos por teléfono es un operador con un producto pensado para ser consumido, no solo para ser vendido. La opacidad en las condiciones (rollover no publicado, freebets con «T&C aplican» sin más detalle) es una señal de alarma, no una casualidad: el operador que oculta el rollover sabe que, si lo publica, la promoción se vende peor.
FAQ
¿Pueden las casas de apuestas con licencia ofrecer bonos de bienvenida tras la sentencia del Tribunal Supremo?
Sí. La sentencia del Tribunal Supremo 527/2024, de 2 de abril, anuló los apartados 1 y 3 del artículo 13 del Real Decreto 958/2020, que prohibían las promociones a nuevos clientes, de modo que ya no existe veto legal general al bono de bienvenida. Lo que sigue vigente del artículo 13 son las condiciones de transparencia, los colectivos protegidos y los plazos: los términos (depósito mínimo, rollover, tiempo, tipo de dinero) deben estar disponibles antes del registro y durante el uso, y no puede haber promociones para personas autoprohibidas, en el RGIAJ o catalogadas como jugadoras de riesgo. Algunas webs de operadores todavía citan el decreto como si prohibiera el bono: esa cita corresponde a la norma ya anulada y debe leerse como la posición antigua de la casa, no como la norma vigente.
¿Qué significan el rollover y la cuota mínima en una oferta de bienvenida?
El rollover es el volumen de apuestas que hay que realizar con el saldo promocional antes de poder convertirlo en saldo retirable: un rollover de 8 veces el bono sobre un bono de 100 € exige 800 € apostados, no 800 € depositados ni 800 € ganados. La cuota mínima es el suelo de la cuota a la que esas apuestas cuentan para el rollover: apostar por debajo de ese suelo no descuenta del rollover, aunque la apuesta se gane. Juntas, ambas cifras fijan el coste real del bono: cuanto más alto el rollover y más baja la cuota mínima permitida, más se acerca el valor esperado de la promoción a cero, porque el margen del mercado se va comiendo el saldo promocional con cada apuesta. Por eso la lectura conjunta de las dos cifras es la única forma de saber qué vale de verdad una oferta.
¿Por qué en una apuesta gratuita no se devuelve el importe de la apuesta junto con la ganancia?
Porque la freebet no la paga el apostante: la financia el operador. Si la casa devolviera el stake junto con la ganancia neta, el cliente estaría recibiendo dinero de la casa sin arriesgar nada, y eso destruiría la lógica del mercado (cada cuota lleva un margen que asume quien apuesta). En la práctica, una freebet de 10 € apostada a cuota 2,0 que gana devuelve 10 € en metálico (la ganancia neta), no 20 €. El valor esperado de la freebet se calcula como el stake multiplicado por (cuota menos uno) y dividido por la cuota, ajustado por el pay-out del mercado: con una cuota 1,90 y un mercado a dos resultados con margen estándar, vale en torno al 45 % de su valor facial, es decir, unos 4,50 € por cada 10 € de freebet. Esa horquilla es el valor real del producto.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene licencia de la DGOJ?
Entrando en ordenacionjuego.es, el portal de la Dirección General de Ordenación del Juego, donde está el registro público de operadores autorizados. La búsqueda admite nombre comercial y dirección web; el resultado muestra la marca, los dominios asociados y el tipo de licencia (general por modalidad y singular por tipo de juego). La DGOJ recomienda además comprobar que la web del operador use dominio .es, porque un operador con licencia para España debe operar desde un dominio .es, y un sitio .com que sirva a residentes españoles está fuera del sistema regulado. Las licencias singulares deportivas son «Apuestas deportivas de contrapartida» (la habitual), «Apuestas deportivas cruzadas» (Betfair opera esta), «Apuestas deportivas mutuas» y «Apuestas hípicas de contrapartida»; una marca que figure con la licencia general «Apuestas» y con la singular «Apuestas deportivas de contrapartida» cumple los dos requisitos para ofrecer apuestas deportivas al público español.
¿Tributan en el IRPF las ganancias de las apuestas deportivas?
Sí, las ganancias son ganancias patrimoniales en la base general del IRPF (Ley 35/2006, artículo 11.5) y deben declararse, sin que aplique la exención de los 40.000 € prevista para premios de loterías y sorteos del Estado y organizaciones sin ánimo de lucro. Las pérdidas solo compensan hasta el importe de las ganancias obtenidas en el mismo año y no se arrastran a ejercicios siguientes, de modo que un año de pérdidas no genera saldo a favor para el siguiente. La cuota final depende de las circunstancias personales del contribuyente (base general, resto de rentas, comunidad autónoma), por lo que conviene consultar a un asesor fiscal para el caso concreto. Por el lado del operador, el impuesto sobre actividades de juego es del 20 % sobre ingresos netos para apuestas de contrapartida, cruce o intercambio, y del 10 % para operadores realmente radicados en Ceuta o Melilla, lo que explica que varias casas internacionales canalicen su licencia española por entidades con domicilio en Ceuta.
¿Qué límites de depósito se aplican hoy en una casa de apuestas con licencia en España?
Los vigentes son los del Real Decreto 1614/2011: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes por operador. El jugador puede bajar su límite en cualquier momento y el operador lo aplica al instante; para subirlo o eliminarlo, debe pasar las pruebas de juego seguro de la DGOJ y no haber mostrado indicadores de riesgo en los tres meses previos, el nuevo límite entra en vigor en un máximo de tres días y no se puede solicitar otro aumento en los tres meses siguientes. El Real Decreto 520/2026 introduce además límites cruzados entre todos los operadores con los que el jugador tenga cuenta (700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas), aplicables a través de un sistema en tiempo real de la DGOJ, y su entrada en vigor está prevista para alrededor del 25 de marzo de 2027; hasta esa fecha, los topes siguen siendo los del decreto de 2011.
Bonos y promociones – Sala Apuestas
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