Casas de apuestas sin depósito en 2026: lo que el operador se queda por el «regalo»
Vigente a fecha de 27 de octubre de 2026 y verificado contra el registro público de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ).

En España, una casa de apuestas que entregue dinero «gratis» al registrarse es un animal raro. La expresión choca con la normativa publicitaria, con la jurisprudencia del Tribunal Supremo y con un principio básico: el operador no regala nada. Cada euro que sale de su caja vuelve con un margen cargado en las cuotas o en los requisitos de apuesta. Diez operadores con licencia DGOJ ofrecen bonos a nuevos clientes y el coste que esconden al leer los términos. La comparación no busca al más generoso; busca al que menos cobra por lo que aparenta dar.
Criterios para clasificar las casas de apuestas sin depósito en España
Clasificar casas de apuestas bajo una misma etiqueta «sin depósito» exige primero ponerse de acuerdo en lo que la frase significa. En España esa expresión se usa de tres maneras distintas que rara vez se confunden en letra pequeña. Una casa entrega saldo promocional simplemente por verificar la cuenta; otra entrega una apuesta gratuita cuyo importe nominal desaparece si se gana; una tercera devuelve parte de lo perdido en forma de freebet. Las tres se anuncian como «sin depósito», pero cada una exige condiciones muy distintas del apostante.

El primer criterio aplicado al conjunto es la licencia DGOJ. Todos los operadores de esta página aparecen en el registro público de ordenacionjuego.es, con licencia general «Apuestas» y la licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida». Esa doble llave es la única protección efectiva del jugador español: marca el camino de la queja, la aplicación de límites de depósito y la conexión con el RGIAJ. Un operador sin esa combinación queda automáticamente fuera, porque cualquier cosa que diga prometer no la respalda nadie.
El segundo criterio es el tipo de promoción. Un «bono sin depósito» entendido como saldo retirable tiene un coste regulatorio que la mayoría de operadores con licencia no está dispuesta a asumir, y muchos directamente no lo ofrecen. Lo habitual en el mercado español actual es un híbrido: una apuesta gratuita tras el registro o una devolución en freebets si la primera apuesta con dinero real pierde. Ambos casos se distinguen porque se cobran de forma muy distinta.
El tercer criterio es el coste del requisito de apuesta. Toda promoción lleva consigo un rollover, una cuota mínima, un plazo de caducidad o una combinación de los tres. Esos tres números, multiplicados por el importe del bono y por el margen del mercado en el que se juega, definen lo que la promoción cuesta al lector. La comparación cierra con una estimación de ese coste para una freebet de 10 €, único dato cuantitativo posible sin inventar cifras.
El cuarto criterio es la letra chica. Publicidad engañosa, condiciones oscuras o restricciones a posteriori son banderas rojas. Una promoción limpia en su redacción, con términos accesibles desde el formulario de registro y sin cláusulas que limiten mercados en los que el cliente ya había pensado gastar, vale más que una promoción cuantiosa con el texto emborronado. La calificación cierra con un veredicto sobre la relación entre lo que el operador ofrece y lo que exige a cambio.
Panorama de las casas de apuestas con licencia DGOJ
El mercado español de apuestas deportivas online lo forman menos marcas de las que un anuncio pueda sugerir. La DGOJ limita el acceso por dos vías: la exigencia de licencia general más singular, y el dominio .es como requisito operativo. Cualquier operador que sirva a residentes españoles sin esa combinación queda fuera del sistema regulado y, por tanto, fuera de este análisis. Esa restricción ya reduce el grupo a un número manejable.
Dentro del grupo regulado, la oferta para nuevos clientes se concentra en pocas formas. El bono de bienvenida «tradicional» —duplicar el primer depósito hasta cierto tope— sigue siendo el esquema dominante, aunque muchos operadores lo complementan con freebets condicionadas. El «bono sin depósito» en sentido estricto (saldo retirable por registrarse, sin ingresar antes) aparece en apenas una de las marcas de este análisis, y con condiciones que conviene leer despacio. La devolución de la primera apuesta perdida en freebets es la fórmula más frecuente, porque convierte la promoción en una herramienta de retención en lugar de un regalo directo.
El perfil de cada operador es, además, distinto. Hay casas que viven principalmente del casino y ofrecen una sección deportiva secundaria, y casas que viven principalmente de las apuestas y llevan el casino como anexo. La licencia singular cubre ese catálogo y, por ley, las promociones de casino y de apuestas obedecen a regímenes distintos. Una página que habla de «bono sin depósito» se mueve siempre dentro del bloque de apuestas, que es donde el usuario busca la cuota, la combinada o el live.
El dominio .es merece una segunda lectura. La DGOJ lo trata como señal de operador autorizado porque el dominio se entrega solo con licencia. Una marca con .com que sirva a residentes de España está fuera del sistema, y eso significa que ningún requerimiento de límites, ninguna supervisión de publicidad y ninguna conexión con el RGIAJ opera sobre ella. En este análisis se asume que el lector prefiere protección; toda mención a operadores «offshore» aparece solo para situar la diferencia.
Normativa y licencia general de apuestas
El marco que regula estas casas arranca en la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego (LRJ). Su artículo 2.1.d extiende la norma al juego transfronterizo ofrecido a residentes en España desde el extranjero, y el artículo 9.2 declara prohibida cualquier actividad que se ejerza sin los títulos habilitantes correspondientes. La LRJ se desarrolla, en lo relevante para apuestas, en el Real Decreto 1614/2011, donde se describen los dos tipos de licencia que necesita un operador de apuestas deportivas: una general por modalidad («Apuestas», válida diez años y renovable) y una singular por tipo de juego (entre uno y cinco años). La singular concreta para apuestas deportivas tradicionales se llama «Apuestas deportivas de contrapartida» —el operador es contrapartida del cliente y paga el stake multiplicado por la cuota fijada previamente—. Hay otras singulares: cruzadas (Betfair), mutuas, hípicas, y «otras apuestas de contrapartida».

La pérdida de la licencia general invalida las singulares subordinadas; un operador no puede ofrecer la concreta sin la general. No existe tope en el número de licencias que la DGOJ concede, así que la barrera de entrada es de cumplimiento, no de cupo. Por eso aparecen tantas marcas que han decidido no pedirla: operar sin ella es más barato hasta que la DGOJ actúa, momento en el que la multa puede llegar hasta cincuenta millones de euros y la clausura del sitio.
El RD 1614/2011 fija además los topes de depósito que hoy siguen vigentes: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes por operador. Subir cualquiera de esos topes exige pasar el test de juego más seguro y no haber mostrado indicadores de riesgo en los tres meses anteriores; el nuevo límite tarda en aplicarse hasta tres días y no puede solicitarse una nueva subida hasta pasados otros tres meses. Los topes se aplican por licencia; la LRJ y el RD 520/2026 han anunciado una capa transversal de límites conjuntos entre todos los operadores autorizados, cifrada en 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € por cuatro semanas, con entrada en funcionamiento prevista para el 25 de marzo de 2027. Hasta esa fecha no son exigibles.
El resto del marco sigue al RD 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, y al RD 176/2023, que regula el juego seguro. El RD 958/2020 limitó severamente la publicidad: en televisión y radio, sólo entre la 01:00 y las 05:00; las marcas no pueden aparecer en equipaciones ni renombrar estadios; ningún patrocinio puede ir dirigido a menores. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo anuló los apartados 13.1 y 13.3 del RD 958/2020 que prohibían las promociones a nuevos clientes —de ahí que algunos operadores aún reciten la versión antigua del decreto en sus páginas—. Lo que queda vivo del artículo 13 obliga a: no sugerir que una oferta es gratuita cuando no lo es; mostrar los términos (depósito mínimo, rollover, plazos, tipo de dinero) antes del registro; no enviar promociones a autoprohibidos, a jugadores en seguimiento de riesgo, ni a quien haya subido su límite de depósito hace menos de treinta días. Esas mismas obligaciones son las que han vaciado de contenido las promociones «sin depósito» más agresivas.
La Orden EHA/3080/2011 cierra el círculo al definir el evento deportivo como objeto de apuesta (acontecimiento fijado previamente por el operador, organizado por terceros y de resultado incierto y ajeno a operador y apostantes) y al limitar el importe de la apuesta en directo al saldo de la cuenta al iniciarse el evento. Sobre lo que puede apostarse, no hay un catálogo cerrado por ley: el operador publica su propio programa. Cash out, fantasy, esports o mercados virtuales no están regulados expresamente como permitidos ni prohibidos —queda a la oferta de cada operador—.
Juego responsable, autoprohibición y protección del jugador
El RD 176/2023, junto con el RD 1614/2011, dibuja la red de protección que un operador con licencia DGOJ está obligado a activar. Es la parte menos vistosa del marco, pero es la que paga las consecuencias cuando el dinero entra antes de tiempo y la cabeza, después.
El Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) es el pilar. Cualquier persona inscrita no puede depositar ni apostar en ningún operador con licencia; la cuenta queda suspendida automáticamente, los mensajes comerciales dejan de llegar, y la retirada del saldo que ya estuviera depositado sigue siendo posible. Una inscripción voluntaria solo puede cancelarse pasados seis meses. El operador tiene que detectar intentos de suplantación y bloquear cuentas coincidentes. Casa de apuestas, Marca Apuestas y Betfair, entre otros, enlazan desde sus páginas al RGIAJ y, además, a Fejar, la entidad financiada con cargo al SGD (Sistema para la Detección de Incidencias en el Juego) que ofrece orientación a personas con problemas.
La definición de «jugador intensivo» la fija el propio RD: aquel con pérdidas netas semanales de 600 € durante tres semanas seguidas (200 € para jóvenes, edad 25 años o menos). Un jugador en seguimiento de riesgo no recibe promociones, ni servicio preferente, ni mensajes comerciales, y solo puede pagar con medios nominales —la tarjeta de crédito queda prohibida como método de pago para este perfil, no para el resto—. Estos indicadores los calcula el operador; el SGD se cruza con todos ellos.
El operador debe entregar a cada nuevo usuario, dentro de las primeras 24 horas, información clara sobre el juego, sus riesgos y la política de juego seguro de la propia casa. La conexión con el SGD es automática: cualquier indicador dispara una alerta, y el operador tiene obligación de actuar. Algunos operadores (888sport, Jokerbet, William Hill) incluyen también tests internos de autoevaluación que ayudan a anticipar señales de pérdida de control.
La queja del jugador, por último, sigue un camino que no establece la ley de forma cerrada. La DGOJ supervisa a operadores con licencia, pero su actuación es de oficio. El reclamante suele pasar primero por el servicio de atención del operador; después, dependiendo del importe y la materia, puede escalar a la unidad de protección al usuario de la DGOJ o a la vía judicial. Lo importante a efectos de esta página es lo que la queja no cubre: un operador sin licencia queda fuera de toda esta arquitectura, y el jugador descubre esa ausencia cuando ya ha perdido el saldo.
Las páginas de los operadores analizados aquí cumplen, como mínimo, tres obligaciones visibles: el banner de «+18», el acceso al RGIAJ en su sitio, y una sección dedicada a juego seguro o juego responsable con herramientas prácticas (límites de depósito, de tiempo, autoexclusión a nivel de cuenta). Por mucho que suelan aparecer en la cola de la web, son la parte que el regulador exige y la que un jugador informado lee antes de apostar.
Tipos de promociones y lo que de verdad cuestan
Aquí está la parte donde la frase «sin depósito» se desinfla. Cada promoción deportiva de las que aparecen en esta página cae en uno de cuatro tipos, y cada tipo tiene un mecanismo de cobro distinto. Conocerlos es la única forma de comparar lo que las casas prometen con lo que finalmente pagan.
El primer tipo es el bono de bienvenida sobre el primer depósito. El operador iguala un porcentaje de lo que el cliente ingresa (100 %, 150 %) hasta un tope (100 €, 150 €, 200 €), y entrega el saldo en forma de freebet o de bono con rollover. Sigue siendo el más común entre los operadores analizados, y también el más caro para ellos, porque el jugador mantiene control sobre sus apuestas mientras cumple el requisito.
El segundo tipo es la devolución de la primera apuesta perdida. El cliente arriesga dinero real; si pierde, el operador le devuelve el importe (o un porcentaje) en freebets. Es el formato al que más recurren los operadores con presencia fuerte en España, porque desplaza el riesgo al cliente y deja al operador solo con el coste del bono entregado si la apuesta sale mal.
El tercer tipo es la apuesta gratuita por registro o verificación. El cliente recibe un saldo promocional limitado a apuestas (sin posibilidad de retirada como dinero) al completar el registro o el envío de documentos. Si gana, recibe la ganancia neta; el importe de la freebet se pierde. Es el esquema teóricamente más cercano a «sin depósito».
El cuarto tipo es el paquete combinado: depósito igualado más freebet extra, devoluciones con rollover reducido, escalones por nivel de fidelidad. Son los paquetes que suelen aparecer en portadas de los operadores, y los que más rápidamente distorsionan la comparación si no se desglosan.
Cada tipo lleva encima una combinación de cuatro variables que el lector debe leer: rollover (cuántas veces hay que mover el saldo antes de retirarlo), cuota mínima (a partir de qué cuota cuentan las apuestas hacia el rollover), plazo de cumplimiento (días disponibles para terminar el requisito), y mercados excluidos (qué deportes, ligas o tipos de apuesta no cuentan hacia el rollover). Variar cualquiera de esas cuatro cifras cambia el coste del bono en una proporción que el importe facial no sugiere.
La freebet y su valor real
Una freebet vale menos de lo que dice el anuncio, y la cifra exacta se calcula con una fórmula fija. Si una casa entrega una freebet de 10 € a cuota 2,0 (decimal 2,00) y el mercado en el que se juega tiene un margen del 5 %, lo que el operador paga por la freebet si gana es 10 € × 1,00 = 10 € (la ganancia neta), nunca 20 €. El valor estadístico de esa freebet, calculado sobre el payout del mercado, es 10 € × (2,00 − 1) / 2,00 × 0,95 = 4,75 €. El cálculo vale para una freebet de cualquier importe, ajustando simplemente la cantidad en euros.
La cifra depende casi por completo del payout del mercado en el que se juega la freebet, no del importe nominal de la apuesta gratuita. Una freebet de 50 € jugada en un mercado con margen del 8 % vale menos que una freebet de 10 € jugada en un mercado con margen del 3 %. Las cuotas muy altas (>5,0) hacen crecer el valor esperado de la freebet, pero pocas promociones permiten jugarlas (la cuota mínima del rollover suele estar entre 1,50 y 2,00, y muchas ofertas exigen justo el tramo contrario para la freebet). El resultado más razonable para un mercado típico de fútbol 1X2 (margen alrededor del 5 %), jugando la freebet a cuota 1,90 (no 2,00 para esquivar el margen del corredor), es una banda de valor cercano a los 4,5 € —entre 4 y 5 € por cada 10 € recibidos, antes de impuestos—. Eso es lo que el operador «regala», y nunca llega al nominal anunciado.
Qué se exige a cambio
El reverso lo describen tres cifras que aparecen en cada bono. El rollover indica cuántas veces hay que mover el saldo (bono, depósito, o bono más depósito) antes de poder retirar. Si el rollover es x6 sobre el bono y la promoción es una freebet de 10 €, hay que apostar 60 € —no es dinero que se juegue, es dinero que pasa por el sistema—. La cuota mínima señala a partir de qué cuota cuentan las apuestas hacia ese cómputo; lo habitual es 1,50 o 2,00, muy rara vez menos. El plazo (cinco, siete, catorce o treinta días) dicta cuándo la oportunidad se cierra: lo que no se ha cumplido a tiempo se pierde, bono incluido.
El resultado combinado de rollover, cuota mínima y plazo es lo que paga el cliente por recibir el dinero promocional. Una freebet de 10 € sin rollover visible y con cuota 1,50 es, en la práctica, una promoción más barata para el operador que una con x6 a cuota 2,00, aunque la primera rara vez exista porque la DGOJ lleva años estrechando la puerta a productos que parecen gratuitos.
Comparativa de las diez casas de apuestas analizadas
Las cuatro columnas que importan para decidir si una promoción vale la pena para alguien que va a apostar de todas formas se resumen en la tabla. No aparecen importes nominales por operador: lo que cambia entre casas es el tipo de promoción, el coste regulatorio escondido en la letra pequeña y, sobre todo, lo que cada operador hace cuando el cliente termina de cumplir.
| Marca | Licencia DGOJ y entidad titular | Qué dicen sus propios términos sobre el «bono sin depósito» |
|---|---|---|
| Winamax | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular WINAMAX, SA | Bono que devuelve el 150 % de apuestas perdidas en Freebets, hasta 150 €; depósito mínimo 15 €; cuentan apuestas realizadas en los 30 días siguientes al depósito; los Freebets de apuesta perdida se abonan en las 2 horas siguientes a su liquidación, con la cuenta verificada |
| Retabet | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular EKASA APUESTAS ONLINE, SA | Bono del 100 % hasta 200 € sobre el primer depósito, recibido «ganes o pierdas», sujeto a los términos y condiciones de la promoción |
| Bet777 | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular DIGITAL DISTRIBUTION MANAGEMENT IBÉRICA, SA | Freebets con validez de 7 días salvo indicación contraria; saldo separado; una apuesta ganada de 10 € a cuota 2,0 devuelve 10 € en efectivo, sin incluir el valor de la freebet |
| Jokerbet | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERAMATIC ONLINE, SA | Bono del 200 % extra sobre el saldo en apuestas deportivas, sin rollover cifrado en la comunicación promocional; bono de 30 € sin depósito por registrarse |
| Marca Apuestas | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular Casino Marbella Interactive, S.A | No ofrece bono de bienvenida en casino online citando el RD 958/2020; promociones deportivas orientadas a la fidelidad de clientes registrados y activos, mediante códigos en el perfil: apuestas gratis, devoluciones parciales, dinero acumulado y porcentajes sobre lo apostado |
| Codere | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular Codere Online, SAU | Bono de hasta 200 € en total: 100 % del primer depósito, repartido a partes iguales (50 %) entre apuestas deportivas y casino |
| Olybet | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular SUERTIA INTERACTIVA, SA | Bono de hasta 100 € en apuestas deportivas y, aparte, uno de casino de hasta 500 € |
| 1xBet (ES) | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular WAGERFAIR, S.A | Apuestas prepartido y en directo con transmisiones en vivo dentro de la plataforma |
| Casino Gran Madrid | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ESGAMING, SAU | Opera con licencia DGOJ (Ley 13/2011); solo mayores de 18 años; remite a Fejar y al RGIAJ para problemas con el juego |
| ZEbet | Licencia general «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA | Bono del 100 % del siguiente depósito, hasta 100 € extra, para cuentas abiertas al menos 30 días y verificadas documentalmente |
Lo que la tabla no dice, pero cualquier promoción esconde, es lo que cobra el operador por sostener esa oferta. Winamax devuelve el 150 % en freebets, pero exige depósito previo y cuenta los 30 días siguientes al ingreso. Codere reparte el bono a mitades porque sabe que la mitad se va a casino, donde el margen es estructuralmente mayor. Jokerbet anuncia un 200 % sin rollover visible en su página promocional —señal de que el dato estará en los términos, no en la portada— y combina con un 30 € por registrarse, el único caso explícito de esta comparativa que se aproxima a la fórmula «sin depósito». El resto del cuadro mueve dinero de un bolsillo a otro del operador y termina pagándose con el margen que el cliente cede en cada cuota durante el rollover.
Winamax: el casillero francés que se adapta a España
Winamax aterriza en España con una promoción que no se parece a las demás. El operador no regala dinero por registrarse: devuelve, en forma de Freebets, el 150 % de lo perdido por el nuevo cliente en sus apuestas iniciales, con un tope de 150 €. Es decir, si el usuario pierde 100 € en sus primeros treinta días, recibe 150 € en freebets; si pierde menos, recibe proporcionalmente menos. El depósito mínimo es 15 €, los depósitos menores y los realizados por transferencia bancaria quedan fuera, y la promoción se cierra treinta días después del primer ingreso.
La arquitectura de la oferta desplaza todo el riesgo al cliente durante la primera fase. Mientras dura el periodo de captura, el cliente juega con dinero real y, por tanto, paga el margen completo del operador en cada cuota. Solo si termina con pérdidas entra en juego la devolución, y siempre en freebets: si el cliente gana, se queda con su ganancia neta pero no con el nominal del bono; si pierde, las freebets llegan dos horas después de la liquidación de la apuesta perdedora, con la cuenta ya verificada.
El catálogo de Winamax en España no muestra un «bono sin depósito» al uso, y no sería fiel presentar a Winamax como una casa de esa categoría. Es, en cambio, una casa de bienvenida indirecta: lo que entrega al final del primer mes depende de cómo le haya ido al cliente durante ese mes. Para un apostante que ya tenía previsto jugar los primeros treinta días con esa marca, la oferta es razonable porque convierte una mala racha en saldo para seguir jugando; para alguien que esperaba recibir algo por el simple hecho de registrarse, no lo es.
Retabet: la bienvenida del 100 % con el asterisco del «ganes o pierdas»
Retabet ofrece a clientes nuevos un bono del 100 % hasta 200 €, recibido «ganes o pierdas». La fórmula significa que el saldo promocional no depende del resultado de la primera apuesta, lo que distingue a Retabet de operadores que entregan el bono solo si la primera apuesta pierde. El cliente ingresa, recibe el equivalente, y empieza a mover el rollover con la casa ya cobrada la primera entrada.
Esa condición «ganes o pierdas» se lee como una ventaja para el usuario, y lo es respecto a la devolución condicional, pero no exime de lo demás. Retabet no publica el rollover ni la cuota mínima junto a su anuncio principal, lo que obliga a buscar los términos y condiciones antes de aceptar. Esa opacidad inicial es el principal reparo al producto: una promoción con asterisco termina casi siempre costando más de lo que el titular sugiere, no porque sea mala, sino porque el cumplimiento se complica cuando no se ha cuantificado desde el principio.
La casa, además, no comunica una promoción «sin depósito» separada: su oferta para nuevos clientes arranca en el primer depósito. Quien llegue buscando saldo por registrarse tendrá que mirar a otros operadores del cuadro. Quien, en cambio, planee ingresar y empezar a jugar, puede hacer cuentas con la fórmula del 100 % hasta 200 € y comparar contra el cálculo de la freebet que se desarrolla más adelante.
Bet777: las freebets que enseñan a leer la mecánica
Bet777 tiene una de las políticas de freebet más transparentes del mercado español. Sus freebets caducan a los siete días, salvo que la promoción indique otro plazo, se mueven en un saldo separado del dinero real y solo sirven para apuestas deportivas. El dato clave lo da un ejemplo de la propia casa: una freebet de 10 € jugada a cuota 2,0, si gana, devuelve 10 € en efectivo —no 20 €— porque el nominal de la freebet no se paga junto con la ganancia.
Ese ejemplo es exactamente la fórmula que esta página desarrolla en otro apartado, y Bet777 lo entrega escrito. Es una rareza: la mayoría de los operadores describe la mecánica con palabras que desdibujan la diferencia entre «ganar la apuesta» y «recuperar lo apostado». La casa islandesa lo cifra con euros y cuotas, lo que la convierte en un buen punto de partida para entender qué es una freebet y qué no lo es.
El coste para el operador de una freebet es lo que el lector termina pagando a través del rollover o del plazo. Siete días es un horizonte corto: invita a jugar pronto, limita el tiempo disponible para encontrar cuotas que cumplan con los requisitos, y termina concentrando toda la operativa en un fin de semana. Bet777 no presenta un «bono sin depósito» genuino en su escaparate; sus freebets aparecen como recompensa de campañas o de fidelidad. Quien busque «10 € por registrarse» no los va a encontrar aquí; quien prefiera entender qué vale realmente una freebet antes de aceptarla, está ante una casa que lo explica sin rodeos.
Jokerbet: el operador que sí exhibe un «30 € sin depósito»
Jokerbet es la excepción de la tabla. Su página anuncia, junto a un bono del 200 % extra sobre el saldo en apuestas deportivas, una promoción específica de 30 € sin depósito por registrarse. Es el único caso explícito de esta comparativa que se aproxima a la definición estricta de «casas de apuestas sin depósito»: el cliente registra cuenta, verifica identidad, y recibe un saldo promocional sin ingresar dinero real.
La letra chica, que Jokerbet no detalla en la misma página, es la que termina pagando la promoción. El bono «sin depósito», por la mecánica habitual del mercado, llega como freebet o como saldo con rollover, no como dinero retirable. El anuncio del 200 % sobre el saldo sin cifra de rollover apunta a esa misma estructura: el dato estará en los términos completos, y el coste probable es un rollover alto sobre el bono más el depósito cuando se opte por la promoción principal. La ausencia de cifras en el escaparate no es ilegal, pero sí es poco informativa, y suele esconder requisitos que duplican el coste aparente.
La lectura útil de Jokerbet es doble. Por un lado, es el operador que más cerca está del formato «sin depósito» que el usuario está buscando; por otro, es el operador donde más hay que leer antes de aceptar. El 30 € prometido puede convertirse en menos de 15 € de valor real después del rollover, y el «200 % extra» puede no compensar esa pérdida si las cuotas mínimas y los plazos encadenan condicionantes. Para quien quiera probarlo, la regla es clara: leer términos antes de aceptar, no después.
Marca Apuestas: la casa que cita el decreto anulado
Marca Apuestas es el caso más claro de la página, y no por lo que ofrece, sino por lo que declara. Su web indica que no ofrece bono de bienvenida en casino online citando el Real Decreto 958/2020, cuya interpretación más estricta prohibía promociones a nuevos clientes. La sentencia 527/2024 del Tribunal Supremo, de 2 de abril, anuló los apartados 13.1 y 13.3 del decreto, así que la cita que la casa sigue mostrando pertenece a una versión anterior del marco. La oferta sigue siendo nula —no es ilegal que un operador decida unilateralmente no tener bono—, pero la justificación que la acompaña ya no es la vigente.
En apuestas deportivas, Marca Apuestas orienta sus promociones a la fidelidad de clientes activos, mediante códigos promocionales en el perfil que se canjean por apuestas gratis, devoluciones parciales, dinero acumulado o porcentajes sobre lo apostado. Es la estructura clásica de los operadores que prefieren premiar a quien ya juega a captar a quien llega nuevo. Para un lector que busque «sin depósito» estricto, la oferta no existe; para un lector habitual de la marca, las promociones existen pero están atadas a un comportamiento de juego previo.
Marca Apuestas también enlaza desde su web al RGIAJ, lo que la sitúa entre los operadores con información de protección al jugador bien visible. Casa de apuestas con buen encaje normativo, mala información promocional para quien aterriza buscando bonos de bienvenida.
Codere: el bono dividido entre deportes y casino
Codere reparte su bienvenida en dos mitades. La oferta total llega hasta 200 €: el 100 % del primer depósito, repartido al 50 % entre apuestas deportivas y casino. Si el cliente ingresa 200 € y quiere aprovechar la oferta completa, debe mover el rollover mitad en cuotas deportivas y mitad en juegos de casino. Para un cliente que juega solo a deportes, la mitad promocional queda muerta o debe apostarse en casino a la fuerza.
La división no es casual: el margen del casino es estructuralmente mayor que el de las apuestas, así que dividir el bono le asegura al operador que, como mínimo, la mitad del rollover se juega contra una ventaja de la casa más alta. Para el cliente que quería un «bono deportivo» completo, el resultado es una promoción con tope real más bajo del anunciado. Para el cliente mixto, en cambio, la división es una ventaja porque concentra el rollover en mercados que ya iba a jugar.
Codere ofrece, además, súper-aumentos de cuotas, combinadas personalizadas, streaming para esports y Fantasy Codere (un manager con premios en freebets). La plataforma es rica en funciones de producto, lo que para algunos perfiles compensa un bono más complejo. Quien busque «sin depósito» no lo va a encontrar en Codere, pero sí un catálogo muy denso si ya está decidido a ingresar.
Olybet: doble producto en doble licencia singular
Olybet presenta dos bonos independientes: uno de apuestas deportivas de hasta 100 €, y otro de casino de hasta 500 €. La estructura tiene la misma lógica de Codere —premiar con productos distintos—, pero aquí las cantidades van por separado, no mezcladas al 50 %. Un cliente deportivo ve el 100 € sin casino como techo claro, y un cliente de casino ve el 500 € sin deporte, sin la obligación de repartir el juego.
El trade-off es la dispersión. Olybet pide al cliente saber de antemano cuál de los dos productos va a disfrutar más, porque mover el rollover del casino después de haber apostado al deporte deja fuera el otro camino. La marca tampoco publica un bono «sin depósito» separado; su oferta para nuevos clientes empieza en el depósito. El encaje depende del perfil: muy bueno para el cliente que sabe a qué jugar, limitado para el que espera orientación de la propia casa.
1xBet ES: la cobertura en directo como propuesta
1xBet ES, publicada por Wagerfair S.A., no presenta una promoción de bienvenida «sin depósito» entre sus fortalezas; su propuesta se construye alrededor del producto: apuestas prepartido y en directo con transmisiones en vivo dentro de la plataforma. El catálogo de mercados y la profundidad del live son la carta de presentación, no el saldo entregado al registrarse.
La lectura es simple: el cliente que busca señal deportiva muy granular —live con vídeo dentro del propio entorno, mercados secundarios que otras casas no cubren— puede preferir 1xBet. Quien busca saldo promocional por registrarse, no. Operar con marca internacional y con licencia DGOJ obliga a 1xBet a cumplir los mismos requisitos que cualquier otra casa del cuadro en materia de RGIAJ, límites de depósito y publicidad; esa carga regulatoria es la misma, y la diferencia con un operador offshore es precisamente que esa carga existe aquí.
Casino Gran Madrid: la casa que prioriza el cumplimiento
Casino Gran Madrid es la casa que se vende por el cumplimiento, no por la promoción. Su página indica que opera con licencia DGOJ bajo la Ley 13/2011, limita el acceso a mayores de 18 años y remite a Fejar y al RGIAJ para quien tenga problemas con el juego. Es, de las diez casas, la que más explícitamente presenta las herramientas de protección como parte del producto. El enfoque se entiende porque la marca vive en la intersección entre casino físico y online, y el cumplimiento es el activo principal.
Casino Gran Madrid no destaca por un «bono sin depósito» atractivo ni por una cifra límite agresiva, sino por un marco de juego seguro visible. Para un cliente que valore la supervisión regulatoria, la casa encaja; para quien compare solo por importe de bono, queda por detrás de operadores más comerciales.
ZEbet: el 100 % que exige cuenta vieja
ZEbet cierra el cuadro con una promoción del 100 % del siguiente depósito, hasta 100 € extra, condicionada a dos requisitos: cuenta abierta al menos treinta días y verificación documental completada. La condición de antigüedad es antigua —queda de operadores que prefieren premiar a clientes que ya conocen la casa—, y la verificación documental es la misma que cualquier operador con KYC completo aplica a sus usuarios, pero llegada al nivel de «premio por fidelidad» en lugar de bienvenida.
El producto no es un «bono sin depósito»; es un incentivo para quien ya apostó antes y vuelve a ingresar. Para un cliente nuevo que busca una promoción por registrarse, la oferta no aplica hasta pasados treinta días. Para un cliente habitual de la marca, el 100 % es un beneficio habitual que se concede al volumen, no al registro.
Operadores sin promoción visible y la regla del silencio
Las diez marcas de esta comparativa son las que el registro DGOJ reconoce con licencia DGOJ para apuestas deportivas de contrapartida sobre dominio .es, y las que el equipo de redacción ha podido verificar con datos sobre la pregunta del lector. Otros nombres que circulan en comparativas similares —Luckia, Kirolbet, Pastón, Betway, Betsson, William Hill, Betfair, 888sport— también tienen licencia DGOJ y .es; este análisis los deja fuera porque la pregunta del lector («sin depósito») exige detenerse en las que sí tienen una oferta, no enumerar el registro entero.
La regla del silencio es importante: si una casa no publica una promoción «sin depósito» específica en su página, no se le asigna una. La presencia en la comparativa se justifica por una oferta documentada, no por una categoría administrativa. Las casas que hubieran recibido el tratamiento por inercia pero no tienen promoción documentada quedan fuera sin penalización. Cualquier mención a su respecto, dentro o fuera de este análisis, debe partir de los términos que la propia casa publica.
Cálculo del valor de una freebet: un ejemplo con 10 €
Para una freebet estándar de 10 €, jugada a cuota 1,90 (decimal), en un mercado con margen del 5 %, el cálculo es el siguiente. La ganancia potencial de la apuesta es 10 € × (1,90 − 1) = 9 €. Esa es la cantidad que la casa paga si gana, porque el nominal de la freebet no entra en el pago. Aplicando el payout del mercado (95 %), el valor estadístico de la freebet es 9 € × 0,95 = 8,55 €. Sobre el nominal, eso significa que una freebet de 10 € vale, en promedio, entre 4 y 5 € una vez descontado el margen del corredor —el resultado cambia si la cuota sube hasta 2,50 o si el margen del mercado baja al 3 %—.
La banda razonable para el lector depende del mercado concreto. Una freebet de 10 € jugada en fútbol 1X2 a cuota 1,90 vale alrededor de 4,75 €. Si la cuota sube a 2,50, el valor sube a unos 5,7 €. Si el mercado tiene margen del 8 % (típico en mercados con muchos corredores como hándicap asiático), el valor cae a unos 4,1 €. La conclusión es estable: ninguna freebet vale su nominal, y la diferencia entre «valor esperado» y «nominal» es exactamente el coste que el operador asume al entregar el regalo.
Conviene recordar dos cautelas. La primera, que el rollover multiplica el coste: si una freebet de 10 € exige moverla cinco veces antes de retirar, el valor total se diluye porque parte de las apuestas se hacen con dinero real, no con la freebet, y ese dinero real paga margen por sí solo. La segunda, que el plazo de caducidad (cinco, siete o catorce días habituales) fija el horizonte temporal del cálculo: cuanto más corto, más probable es que el cliente no llegue a cuota mínima del rollover y termine perdiendo la freebet por descuido. La freebet «gratis» es, estadísticamente, una transferencia parcial del operador al cliente; su valor real es función del rollover, la cuota mínima, el plazo y el margen del mercado.
Qué mirar antes de aceptar un «bono sin depósito»
Se han cubierto tipos, ejemplos y cuentas. Antes de aceptar una oferta, el lector tiene que hacerse cinco preguntas, y solo después decidir.
¿Es una freebet o saldo retirable? Una freebet se pierde si la apuesta gana; el saldo con rollover se juega varias veces antes de poder retirar. La diferencia puede ser de cinco veces el valor del bono.
¿Cuál es el rollover y sobre qué base se aplica? x5 sobre el bono no es lo mismo que x5 sobre el bono más el depósito. La pregunta cambia el coste real del bono.
¿Cuál es la cuota mínima y qué mercados están excluidos? Una cuota mínima de 1,50 obliga a combinar selecciones; los mercados excluidos (apuestas de sistema, handicap asiático, mercados en directo) barrenan el cumplimiento.
¿Cuál es el plazo de cumplimiento y cuál es la frecuencia real de uso del operador? Siete días con rollover alto solo se cumple apostando cuotas bajas, lo que termina regalando margen extra al operador.
¿Cómo se verifica la cuenta y cuánto tarda? La DGOJ exige KYC completo para retirar ganancias. Algunas casas (Marca Apuestas, Casino Gran Madrid, Codere) muestran el proceso con claridad; otras lo esconden hasta el momento del cobro. La verificación lenta puede agotar plazos de rollover.
Preguntas frecuentes
¿Pueden las casas de apuestas con licencia DGOJ ofrecer bonos de bienvenida tras la sentencia del Tribunal Supremo?
La sentencia 527/2024, de 2 de abril, anuló los apartados 13.1 y 13.3 del RD 958/2020, de modo que el marco legal ya no prohíbe de forma general los bonos a nuevos clientes. Lo que sigue vigente es el resto del artículo 13: no sugerir que la oferta es gratuita cuando no lo es, mostrar los términos antes del registro, no enviar promociones a jugadores autoprohibidos o en seguimiento de riesgo, y no hacerlo durante los treinta días siguientes al aumento de un límite de depósito.
¿Qué significan el rollover y la cuota mínima en una oferta de bienvenida?
El rollover es el número de veces que hay que mover el saldo promocional antes de poder retirarlo; la cuota mínima es la cuota más baja a la que cuentan las apuestas para ese movimiento. Un rollover x5 con cuota mínima 1,50 sobre un bono de 50 € exige apostar 250 € en apuestas a cuota igual o superior a 1,50 antes de liberar el saldo.
¿Por qué en una apuesta gratuita no se devuelve el importe junto con la ganancia?
Porque el nominal de la freebet es un regalo del operador que solo se materializa si la apuesta pierde; si gana, la casa paga la ganancia neta (el stake por la cuota menos el stake), nunca el nominal. Esa es la diferencia entre una apuesta con dinero real y una apuesta con saldo promocional: la primera devuelve stake más ganancia, la segunda solo la ganancia.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene licencia de la DGOJ?
El registro público de ordenacionjuego.es permite buscar por nombre de operador o por dominio web. Una casa con licencia DGOJ y dominio .es está dentro del sistema regulado; una casa con dominio .com que sirva a residentes en España queda fuera. Las marcas analizadas en esta página están todas en el registro con licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida».
¿Tributan en el IRPF las ganancias de apuestas deportivas?
Las ganancias de apuestas se consideran «ganancias patrimoniales» dentro de la base general del IRPF, y las pérdidas solo se compensan con ganancias del mismo año (sin arrastre a ejercicios siguientes). La exención que cubre premios de lotería y similares (hasta 40.000 €) no alcanza a casas de apuestas privadas. La declaración y el tramo final dependen de la situación personal, así que la regla práctica es la que aplica a cualquier otra ganancia patrimonial: consultar con un asesor fiscal.
¿Qué límites de depósito se aplican hoy a una casa con licencia en España?
Por operador: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes (RD 1614/2011). Subir el límite exige pasar el test de juego más seguro y tres meses sin indicadores de riesgo; el nuevo límite tarda hasta tres días en aplicarse y no puede solicitarse otro incremento en tres meses. El RD 520/2026 ha anunciado un límite conjunto entre todos los operadores de 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € por cuatro semanas, en vigor a partir del 25 de marzo de 2027.
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